jueves, 29 de noviembre de 2012

La rebelión



- ¿Gergő, estas durmiendo? Pregunté, lo sacudí mientras tanto
- ¿Duermes? Pregunté otra vez cada vez más fuerte con más impaciencia.
- Anna, no grites, vas a despertar al Abuelo
- ¡Estoy asustada! - ¿cuándo regresan Mami y Papi?
- No tengas miedo, estoy aquí, te cuidare.
A dicho esto, con énfasis, como si fuera un adulto. Papi siempre dice, la calma de Gergő se parece a un chico grande y serio.
¡Quédate silenciosa! ¡Ya ! … y dormí, nuestros padres entraron en un teatro, entonces después vienen.
- ¿Que hora es?
- ¡No sé, duerme ya!
- Gergő vamos a ir en busca de ellos
- ¡No podemos Anna! Es tarde
Voy sola entonces, nuestros padres seguramente se alegrarían si yo los esperara en la estación de tranvía. Comencé a vestirme inmediatamente.
- ¿Qué haces Anna? - Preguntado esto con voz soñolienta- papá dijo que te cuide, déjame dormir, su voz se hizo cada vez más-más impaciente.
¿Tiene él la verdad? posiblemente. Pero no deje mi cariño debido a esto, ¿ por qué es, que papá ama Gergő mas?, medité.., él siempre se sienta para hablar con él, le explica todo. Lo realicé de repente entonces.
Por supuesto él es un pequeño muchacho, yo solo soy una niña.
Le muestro entonces, quién soy… sí, sola, encuentro la salida a la estación.
Olvidé que la puerta estaba cerrado con llave, traté de abrirla, ¿ no se donde esta la llave ¿…, Quiero gritar, pero papá y Gergő siempre dicen que soy llorona
¡No, no lloro debido a esto!
Di una vuelta en el vestíbulo mire hacia la cocina oscura, allá solamente una pequeña luz brilló desde la lámpara de la calle. Me di cuenta que la ventana esta abierta. Subí a la ventana y me salté, que bueno, que ayer con Gergő, jugamos a esto, el resultado fue que pisoteamos las flores del abuelo.
Finalmente Papa, verá que soy una chica grande. ¿Pero qué era esto? ¡Óh Dios mio qué tipo de oscuridad es, tal vez, Gergő tiene razón! Sería necesario irse a casa.
¡No, no, y no! ¡Le muestro entonces - lo repensé, empedernidamente, sé tanto como Gergő!
Las nubes cubrieron los rayos de la luna, la brisa suave soplaba suavemente y su efecto beneficioso, puso la luz de la luna nuevamente liberándose de las nubes, y dejó pasar la luz, que iluminó el espacio. Ya no estoy preocupada por ello, el crujido de los sonidos misteriosos, los árboles distraídos. Oí los repiqueteos rápidos de mis pasos simplemente.
Allí me alcanzó Gergő.
- Esto me duele, no tires mis orejas, ¡gritaba!
- Si los papás averiguan esto, nos castigaran.
Entre tanto regreso el tranvía. Los padres bajaron .Cuando nos vieron, retrocedieron.
- ¿Qué buscan ustedes aquí? Preguntó mami, sin ocultar el miedo no conocido en su voz
- Anna quiso venir de toda manera delante de ustedes.. Gergő lo dijo silenciosamente, casi sumisamente
- Niños que se van a casa, dijo papá
- Bueno entonces lo discutimos en casa, dijo tranquilamente
Pero notaba en su voz algo… algo siniestro, que nunca sentí hasta entonces. Castigándonos, con lo que nos dolería más.
- Ahora el castigo de ustedes será que no pueden ir hasta al ballet durante tres semanas, dijo:
- ¡Papá no! Lo gritamos simultáneamente, ¡ esto no !
- ¿Sí, ustedes como pueden creer? que dos pequeños niños pueden pasearse en el centro de la noche, en la calle y
Gergő, usted ya podría haberlo sabido!
Gergő guardó silencio, me miró solamente, debido al llanto con una mirada vidriosa que no podía ocultar. Aunque tuviese un comportamiento parecido a un adulto. La bola de masa hervida para servir con guiso aún otra vez siento en mi garganta.
¡No grito, no y no, sólo debido a esto!
Helena N.

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